Trabajar embarazada: ¿qué debemos evitar?
Estar embarazada no es ninguna enfermedad, mientras que tú te sientas bien y el médico no diga lo contrario, podrás trabajar embarazada. Por supuesto tu situación ha cambiado y ahora te debes cuidar más, por lo que hay ciertas acciones que debes evitar para no correr absolutamente ningún riesgo.
No cargar peso, no fatigarte demasiado o no estar en zonas peligrosas (suelos inestables con riesgo de caídas, zonas de radioactividad…) son algunas de las cosas que debes tener claro que no debes hacer.
Aliviar la acidez durante el embarazo
La acidez durante el embarazo es uno de los síntomas más comunes. Un alto porcentaje de embarazadas lo padecen, algunas durante varios meses. Estas molestias suelen aparecer a partir del cuarto mes y se pueden extender hasta el momento del parto.
Antiguamente, se creía que la acidez durante el embarazo era causada por el pelo del bebé, pero no se ha demostrado que exista tal relación. Los científicos prefieren dar como causa de la acidez una dieta no demasiado saludable y una mala digestión, los alimentos se digieren mucho más despacio de lo que lo hacíamos antes. A pesar de lo molesto que es este síntoma, la parte positiva es que es beneficioso para el bebé.
La mejor alimentación para tu bebé
Que tu bebé crezca sano y fuerte depende principalmente de los alimentos que le des. Es cierto que la genética y su propio sistema inmunológico también influye a la hora de coger peso y centímetros, pero tu bebé debe seguir una alimentación correcta para crecer adecuadamente.
Si eres madre primeriza seguro que este tema te preocupa porque no sabrás bien qué es lo más adecuado para él. Te asaltan dudas como cuándo podrá comer algo más que leche o cual es la mejor alimentación para su pequeño cuerpo. Los 6 primeros meses la leche materna será su único sustento. Si no tienes o no puedes darle por alguna razón, puedes comprar en farmacias leches adaptadas. Consulta a tu pediatra o farmacéutico para que te indique cual es la mejor para su alimentación
Deporte y ejercicio en el embarazo
Estar embarazada no significa tener que pasar el día tumbada. A no ser que tu médico diga lo contrario, lo ideal es que mantengas una rutina de ejercicio en el embarazo para mantenerte activa, no coger demasiado peso y que tu feto se desarrolle fuerte.
Elige tu deporte o ejercicio con cuidado y a ser posible con ayuda de un profesional, utiliza el sentido común para saber qué deportes puedes hacer o no. Olvida los deportes extremos o que impliquen demasiada actividad, lo importante es mantenerte activa sin que suponga ningún riesgo para ti ni para tu bebé.
Prevenir el estreñimiento durante el embarazo
Uno de los síntomas más comunes entre las embarazadas es el estreñimiento. Alrededor del 80% de las mujeres comienzan a sufrirlo a partir del cuarto mes de gestación. ¿Las razones? La elevación de los niveles de progesterona y la presión que sufre el intestino conforme va creciendo el útero. Afortunadamente, existen ciertos gestos que puedes hacer para prevenir el estreñimiento.
Los síntomas pueden manifestarse a través de pequeños dolores en el bajo vientre, hinchazón o por supuesto la más evidente, falta de evacuación durante varios días seguidos. Normalmente se considera estreñimiento a partir de cinco días, una frecuencia inferior puede deberse a otros factores.
Razones para guardar el cordón umbilical
Cada vez son más los padres que deciden guardar el cordón umbilical de su bebé. Algunos deciden mantenerlo en casa como recuerdo de tan feliz acontecimiento, mientras que otros lo conservan por motivos mucho más beneficiosos. Bien para donarlo o bien para tener un “seguro” en caso de que su pequeño padezca alguna enfermedad en el futuro.
El cordón umbilical tiene muchas propiedades beneficiosas, entre ellas la capacidad de sus células de regenerarse. La sangre que contiene el cordón puede ayudar a tu bebé si sufre alguna enfermedad o ayudar a otras personas si decides donarlo. A pesar de su pequeño tamaño, antes de tomar ninguna decisión debes saber que guardar el cordón umbilical no es precisamente nada barato.
Los riesgos de ser madre añosa
Sobrepasar los 30 años antes de quedarse embarazada, hace no demasiado tiempo se consideraba ser “madre añosa“. Ahora, las estadísticas dicen que esperar un bebé (incluso si es el primero) pasados los 30 es algo normal. Los tiempos han cambiado y la incorporación de la mujer a la vida laboral tiene gran parte de culpa en este tema. Estudiar una carrera, encontrar un trabajo, estabilizarse económicamente, comprar el piso, casarse… si se hace todo paso a paso, es inevitable colarse sin quererlo en los treinta y tantos.
Además, el deseo de avanzar profesionalmente, una mala situación económica o, simplemente, el deseo de la pareja de disfrutar de la libertad de estar solos, son otros factores muy importantes en nuestros días que también motivan este retraso respecto a nuestras madres, a la hora de tener hijos.
Los tiempos han cambiado y ya no es raro que el instinto maternal se despierte después de cierta edad, pero el reloj biológico continúa siendo el mismo que hace 20 o 30 años y los peligros de pasar un embarazo tardío, continúan siendo los mismos que los de nuestras madres o incluso nuestras abuelas.










